¿Cuánto tarda en llegar un mensaje, en realidad?
Todos los servicios de esta categoría dicen «al instante». La palabra, por sí sola, no significa nada, y la respuesta honesta es que la mayor parte del retraso no está en nuestras manos. Aquí tienes de qué se compone la espera y cómo medirla tú mismo en cosa de un minuto.
De qué se compone el retraso
Desde que se pulsa «enviar» en la otra web hasta que ves el mensaje aquí ocurren cuatro cosas distintas — y no son igual de lentas.
| Etapa | Quién la controla | Parte típica de la espera |
|---|---|---|
| La cola del remitente | la web en la que te registraste | casi siempre, la mayor parte |
| Consulta DNS del dominio | los servidores de nombres de tu dominio | milisegundos, salvo mala configuración |
| Entrega SMTP | ambos servidores de correo | menos de un segundo por una ruta sana |
| Aparecer en esta página | nosotros | alrededor de un segundo, sin actualizar nada |
Mídelo tú mismo
No hace falta que te fíes de una tabla que publicó otra persona. La medición es sencilla y lleva un minuto:
- Abre un buzón aquí y deja la pestaña a la vista.
- Desde cualquier cuenta que ya tengas, envía un mensaje a esa dirección y apunta la hora exacta en que pulsas enviar.
- Mira. El mensaje aparece solo; no hay que actualizar nada.
Repítelo dos o tres veces. Una sola medición te habla de un momento; tres te dicen si aquel momento era el habitual. Después haz lo mismo en cualquier otro servicio con el que quieras compararlo, desde la misma cuenta y dentro de los mismos minutos — si no, estarás comparando dos redes distintas en dos momentos distintos y llamando resultado a la diferencia.
Si va lento, esto es lo que suele pasar
- El servicio remitente está limitando el ritmo. Los grandes remitentes agrupan el correo de confirmación en lotes. Nada del lado receptor cambia eso.
- El dominio está mal configurado. Un registro MX ausente o incorrecto hace que la entrega falle despacio en vez de rápido, porque el remitente lo reintenta. El depurador de dominios responde a esto en segundos.
- El remitente ha rechazado el dominio de plano. Entonces no va a llegar nada en absoluto, y esperar es exactamente lo que no hay que hacer — cómo distinguir un caso del otro.
- Listas grises (greylisting). Algunas rutas rechazan a propósito el primer intento y aceptan el reintento unos minutos después. Se parece exactamente a la lentitud y se resuelve solo.
Por qué no publicamos una tabla de clasificación
Esta página tuvo una, medida una vez en 2017 y nunca vuelta a medir. Ya no está, y el motivo merece conservarse:
Una tabla de velocidad es cierta durante la hora en que se hizo. Los servicios cambian de alojamiento, añaden colas, añaden captchas; el número se queda en la página y se sigue leyendo como si fuera actual. Peor aún: invita al lector a fiarse de una medición que no puede comprobar, sobre un servicio que sí puede medir él mismo en un minuto. El procedimiento de arriba resulta más útil que cualquier cifra que pudiéramos imprimir, porque produce tu número, hoy, en tu conexión.